La osteoporosis es una complicación frecuente en pacientes oncológicos debido a los efectos del cáncer y sus tratamientos sobre la densidad ósea. La pérdida de masa ósea aumenta el riesgo de fracturas, afectando la calidad de vida y limitando la movilidad. Sin embargo, estrategias como el ejercicio de impacto y una nutrición adecuada pueden ayudar a prevenir la osteoporosis y mejorar la salud ósea en estos pacientes.
¿Por qué los pacientes con cáncer tienen mayor riesgo de osteoporosis?
Diversos factores pueden acelerar la pérdida de densidad ósea en personas con cáncer:
- Tratamientos oncológicos como la quimioterapia, la radioterapia y la terapia hormonal pueden afectar el metabolismo óseo, disminuyendo la absorción de calcio y favoreciendo la fragilidad ósea.
- Sedentarismo y pérdida muscular, que pueden reducir el estímulo mecánico necesario para mantener la densidad ósea.
- Alteraciones hormonales, como la disminución de estrógenos en mujeres con cáncer de mama y la reducción de testosterona en hombres con cáncer de próstata, contribuyen a la desmineralización ósea.
Ejercicio de impacto: un pilar en la prevención de la osteoporosis
El ejercicio es fundamental para mantener la salud ósea. En particular, los ejercicios de impacto y fuerza han demostrado ser eficaces para prevenir la osteoporosis y reducir el riesgo de fracturas.
- Ejercicios de impacto moderado, como caminar a paso ligero, subir escaleras o realizar saltos suaves, estimulan la formación ósea.
- Entrenamiento de fuerza, con pesas o bandas elásticas, fortalece los músculos y mejora la estabilidad, reduciendo el riesgo de caídas.
- Ejercicios de equilibrio y coordinación, como yoga o tai chi, ayudan a mejorar la postura y prevenir fracturas por caídas.
En la Clínica OYTU, diseñamos programas de ejercicio adaptados a cada paciente oncológico, asegurando que la actividad física sea segura y efectiva.
Nutrición para fortalecer los huesos
Una alimentación adecuada también es clave en la prevención de la osteoporosis:
- Calcio y vitamina D: presentes en lácteos, pescado azul y alimentos enriquecidos, favorecen la mineralización ósea.
- Proteínas de calidad: esenciales para la formación del hueso y la regeneración muscular.
- Ácidos grasos omega-3 y antioxidantes: ayudan a reducir la inflamación y protegen el tejido óseo.
Conclusión
Prevenir la osteoporosis en pacientes con cáncer requiere un enfoque integral que combine ejercicio, nutrición y seguimiento médico. En la Clínica OYTU, ofrecemos programas personalizados para ayudar a los pacientes oncológicos a mejorar su salud ósea y calidad de vida. Si quieres más información, contacta con nosotros y descubre cómo podemos ayudarte.